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El recorrido completo a pie desde Canillas de Albaida
es de aproximadamente unos 5 km.; la duración
se estima en unas 2 horas sin parar, el acceso es
fácil y con buen estado del terreno. La pista
es algo resbaladiza a consecuencia de las gravillas,
aunque el recorrido es cómodo y fácil.
El agua es muy abundante en todo el itinerario.
Aguas bicarbonatadas cálcicas-magnésicas.
Todas las épocas, son recomendable para la
realización de la ruta aunque quizás
la primavera sea más bella por la floración
rodeado de manantiales cristalinos. El equipamiento
necesario será botas de montaña o
zapatillas de deporte y ropa de temporada.
Este
itinerario al que también podríamos
de nominar "Ruta de los Manantiales" dada
la abundancia de agua en este paraje, permite realizar
un placentero y atractivo paseo de pequeña
dificultad, que discurre sobre terrenos escarpados
y encajados que recogen los numerosos nacimientos
de agua procedentes de la imponente y salvaje Sierra
Tejeda.
El
itinerario ofrece también, la posibilidad
de reponer energía en la adecuación
recreativa del IARA de La Fábrica , rodeado
de manantiales cristalinos y vegetación.
Descripción
El
acceso a este recorrido lo realizamos desde la población
de Canillas de Albaida, tomando el carril terrizo
que parte a la derecha, a la entrada del pueblo
en dirección "La Fábrica y Sierra
Tejeda (hito1).
La
pista deja a su inicio la bonita ermita de Santa
Ana, en su privilegiada atalaya desde la que se
domina todo el pueblo, para continuar por el camino
antiguo de la acequia que discurre por zonas de
umbría donde proliferan los recodos húmedos
ricos en vegetación. Ladera abajo, las aguas
cristalinas y arrogantes del río de la Llanada
riega con su considerable caudal las riberas y terrenos
de cultivo de sus márgenes.
Aproximadamente
a 1,5 kms. del inicio de la pista existe un cruce
de caminos (2) debidamente señalizado tras
sobrepasar una antigua valla oxidada, que avisa
de las direcciones de La Fábrica y Sierra
Tejeda. Obviamente, tomamos a la izquierda y continuamos
con un breve descenso con varias fuentes a su paso,
para introducimos en una garganta de mármoles
de extremada pureza que fueron objeto de explotación.
Como rasgo pintoresco durante este descenso, hay
que señalar la presencia de una casita emplazada
a media ladera de los riscos marmoreos, rodeada
de peñas y vegetación, a cuyo pie
discurre el río de la Llanada.
Llegamos a otro
cruce de caminos (3), aproximadamente a 1 km. del
(2), donde existió una antigua explotación
de áridos y graveras, señalizado por
un cartel que advierte como salida de camiones;
en este punto tomamos el carril central que sigue
el cauce del río, sin desviarnos. A medida
que avanzamos encontraremos las ruinas de la antigua
fábrica de la luz donde se aprovechaban los
saltos de agua para la producción de energía
eléctrica. El paraje está acondicionado
para la acampada, rodeado por majestuosos nogales
y álamos, y aguas enfurecidas que erosionan
las capas marmóreas constituyendo al mismo
tiempo el sustento de la repoblación piscícola.
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