Cerca de
Torre de Benagalbón se encuentra el campo
de golf de Añoreta, de 18 hoyos, diseñado
por José María Cañizares.
Se puede practicar el tiro al plato, tenis y la
hípica.
CALA
DEL MORAL
Núcleo
urbano surgido casi al mismo tiempo que Rincón
de la Victoria (principios del siglo XX) como
asentamiento de pescadores en una cala natural
protegida por los cantales. Sin embargo, la zona
ya era conocida en el siglo XVI como Cala del
Moral por ser lugar clave en la vigilancia y defensa
de la costa.
Sobre el
origen de su nombre, Antonio de Hilarla, cronista
de la villa de Rincón de la Victoria, señala
que le viene de la forma natural de la costa y
por tener un gran moral junto al camino real que
adquirió gran tamaño y vejez, herencia
de los muchos que cultivaban los árabes
para la crianza de los gusanos de seda, negocio
muy importante en los siglos XIII y XIV, junto
al acíbar.
Cala del
Moral celebra sus fiestas en los primeros días
de julio con regatas de jábegas y chalanas.
LA
CUEVA DEL TESORO
La antigua
cueva del higueron o del suizo, hoy llamada del
tesoro, se halla en uno de los cantales donde
se han encontrado restos del paleolitico y de
la primera edad del bronce, lo que le da un importantisimo
valor arqueologico. Se cree que hace 2.500 años
fue el santuario de la diosa mediterránea
Noctiluca. El complejo subterráneo está
formado por varias cavidades con muestras del
arte rupestre.
De
estas cavidades destacan la Cueva del Tesoro,
que tiene unos 500 m de galerías, y otra
llamada Cueva de la Victoria que se encuentra
en estado de total abandono y degradación.
La primera tiene unas formaciones calizas típicas
de las cuevas originadas en las profundidades
marinas.
La
Cueva del Tesoro ha estado vinculada a numerosas
leyendas y relacionada con un supuesto tesoro
escondido en su interior, historia que fomentó
Manuel Laza Palacios, propietario de la misma
hasta su muerte en 1988. Laza Palacios se basaba
en algunos hallazgos y en el análisis de
fuentes de la época árabe.
El
suizo que dio nombre a la cueva se llamaba Antonio
de la Nari y fue atraído por la leyenda
del tesoro escondido o de los Cinco Reyes Moros.
Llegó a Málaga a principios del
siglo XIX en busca de las misteriosas riquezas
que guardaba la Cueva del Higuerón. Utilizaba
pólvora para las perforaciones. Una explosión
acabó con su vida en 1847.