EL
PRIMER TRAPICHE
El
primer trapiche o ingenio azucarero de Málaga
se levantó en Nerja. Fue construido en el
año 1591 por Juan de Briones, vecino de la
capital, con licencia otorgada por Alonso de Cárdenas,
general de la costa. Se edificó en las ramblas
del río Chíllar, a menos de un kilómetro
de la mar.
La
licencia se concedió a condición de
que se levantase una torre para la defensa que albergase
a la gente de allí cuando hubiese rebato.
La fábrica funcionó durante más
de dos siglos y fue conocida por Ingenio de San
Antonio Abad.
En
la desembocadura del río de la Miel, en los
acantilados de Maro, existen las ruinas de lo que
en tiempos fue una fábrica de papel fundada
por Manuel Centurión Torres Guerrero, hijo
de Nerja y gobernador que fuese de la Guayana (1766-1776)
durante el reinado de Carlos III. Fue el propio
rey el que le comisionó el establecimiento
de la fábrica.
Conocida
popularmente por El Molino de Papel, debió
funcionar por vez primera entre 1990 y 1800, y fue
el centro del Mayorazgo creado por Manuel Centurión
el 10 de noviembre de 1783, heredado por su hijo
Luis. Se encuentra inactivo desde mediados del siglo
XIX. En la actualidad es propiedad de Azucarera
Larios. Su estado es ruinoso y se utiliza como almacén
de aperos de labranza y corral de cabras. |