Por
real cédula de 20 de diciembre de 1512,
la reina doña Juana autorizó
a don Diego Fernández de Córdoba,
alcaide de los Donceles, el trueque de la
villa y fortaleza de Sedella por la de Comares,
naciendo así el marquesado del mismo
nombre.
Durante
la invasión napoleónica, Comares,
como otros pueblos de la Axarquía,
luchó tenazmente contra los franceses,
quienes pese a intentarlo volvieron a Málaga
sin haber podido apoderarse de rehenes. Comares
y sus cercanías fueron escenario de
las hazañas del valiente capitan antequerano
Vicente Moreno Romero y su guerrilla, que
trajo en jaque, como el cura de Riogordo,
a las tropas galas. MONUMENTOS
El
monumento más importante es el propio
Comares, supeditado a su altura , cuyas
casas cuelgan de sus tajos casi milagrosamente
De
sus monumentos destaca el castillo, antigua
fortaleza romana sobre la que se edificó
la árabe. Se pueden ver dos torreones
en la parte alta del pueblo. Los comareños
llaman a la fortaleza La Tahona, quizá
por deformación del término
árabe taha (comarca).
Restos
arqueológicos de la Meseta de Mazmúllar,
donde algunos investigadores han creído
ver la mítica fortaleza de Bobastro
que fuese cuartel general del no menos mítico
caudillo muladí Omar ben Hafsun.
Aquí
se encuentra el aljibe musulmán formado
por una galería de tres naves y otras
tres naves transversales comunicadas entre
sí por arcos y cubiertas de bóvedas
que forman nueve compartimientos. La construcción
fue declarada monumento histórico-artístico
en mayo de 1931.
Iglesia
parroquial de Ntra. Sra. de la Encarnación.
Data del año 1505. Destacan el artesonado
mudéjar del presbiterio y la nave
central. La capilla del Sagrario, construida
en 1721, presenta una cúpula rococó
de cierto mérito. La torre, posterior
a la construcción de la iglesia,
aunque también data del siglo XVI,
encaja dentro del estilo mudéjar.
Otro
monumento de Comares es su cementerio de
nichos blanqueados que guarda una curiosa
forma y disposición circular.